Desde el COAMB hemos hablado con Núria Nubiola, ambientóloga y confundadora de Back to Eco, un proyecto de economía circular que apuesta por una moda más ética y sostenible. ¡Lee la entrevista para saber más de su proyecto y del trabajo que podemos hacer los ambientólogos! Si quieres, además, al final de la entrevista nos podrás proponer otros perfiles a quien entrevistar.

  1. ¿Qué es Back to Eco?

Back To Eco es una iniciativa de la asociación By My Eco, donde trabajamos por la minimización del residuo téxtil tejano y el alargamiento de su ciclo de vida en Cataluña.

Actualmente en Back To Eco estamos desarrollando esta tarea a través de diferentes estrategias de circularidad que combinan el ecodiseño, la reparación, la remanufactura y el reciclaje textil industrial.

Nuestra tarea principal se centra en la conversión de tejanos post-consumo en todo tipo de productos ecodiseñados como bolsos, delantales, mochilas, productos para el hogar, y un largo etcétera. Todos los productos los cosen personas en condiciones dignas que son contratadas a través de programas de inserción sociolaboral.

Con el resto de tejido que no podemos utilizar en la remanufactura (66%) hemos iniciado durante este 2018 el proyecto de investigación REFILA by BTE consistente en triturar, hilar y tejer nuestro propio residuo a nivel local creando un tejido eco-reciclado, el Infinit Denim.

  1. ¿Cómo surge la idea de negocio?

En 2013 empezamos a trabajar con Montse Bayen como asociación haciendo proyectos de educación ambiental en grandes eventos. Era increíble observar como en tan pocos días se generaban grandes volúmenes de residuos que en la mayoría de los casos iban directos al vertedero.

De aquí surgió la idea de hacer productos con residuos y empezamos desarrollando pequeñas iniciativas con la colaboración de Centros Especiales de Trabajo (CET). Después de trabajar durante 3 años con diferentes materiales, haciendo talleres y productos, nos decantamos por el tejano por su popularidad y por la posibilidad de reconvertirlo invirtiendo pocos recursos, y sin introduir nuevos materiales técnicos. En mayo del 2016 decidimos apostar por esta vía y crear una marca que, al tiempo que reducía residuos y consumo de recursos, era educadora en sí misma. Pero todo hay que decirlo y, cuando hicimos los primeros bolsos tejanos, no pensábamos que llegaríamos hasta aquí. Finalmente, la marca se ha convertido en la joya de la corona y el 90% de nuestro trabajo va destinado aquí.

  1. ¿Cuáles son vuestros planes de futuro respecto al proyecto?

Pues tenemos dos vías en las que estamos trabajando. Por un lado, cerrar el círculo de nuestra producción con la creación del nuevo tejido Infinit Denim que esperamos poder presentar durante el próximo mes de noviembre y que deseamos tenga una buena acogida comercial. En este caso, el futuro sería poder hacer nuevas producciones de tejido eco-reciclado donde entre un 20 y un 30% utilicemos el residuo tejano de nuestra producción.

Por otro lado, nos gustaría que nuestros productos llegaran a más gente y más lugares, y por eso estamos trabajando en nuestra tienda online y también ofreciendo nuestros productos a tiendas, empresas, instituciones públicas, etc. De esta forma también rescatamos más residuos, damos más trabajo, y evitamos consumos de recursos de materias primas.

  1. ¿Cuál es tu bagaje anterior? ¿En qué ámbito habías trabajado?

Mi carrera profesional siempre ha estado muy ligada al mundo asociativo. Al acabar la carrera, empecé trabajando con ONGs de tipo internacional llevando proyectos de cooperación, en Afganistan con mujeres y en Nicaragua con educación ambiental. Pero al tener una hija aquella etapa se cerró, y cambié hacia el trabajo a nivel local con la creación y desarrollo de diferentes campañas de educación ambiental. Con Barnamil hice muchos y muchos y muchos talleres sobre ecología doméstica, ¡en aquel momento era una novedad! Para mi lo idóneo siempre ha sido trabajar en entidades pequeñas, y poder participar activamente en la toma de decisiones, desde la creación del proyecto hasta su ejecución.

  1. ¿En qué universidad y cuando estudiaste Ciencias Ambientales?

Estudié en la Universidad de Girona. En Barcelona en aquella época pedían un 7,5 o más, y tuve la suerte de tener que irme de casa para ir a estudiar lo que quería.

  1. ¿Como te imaginabas laboralmente cuando estabas en la universidad?

Toda la vida me había gustado mucho el mundo social y, de hecho, durante la Universidad estuve implicada en diferentes entidades del territorio, aunque no me imaginaba que laboralmente acabaría ligada a este sector. Siempre había sido muy de ciencias, me encantaban los números y me siguen gustando,… pero a medida que fui avanzando la carrera sentí que me llamaba más el trabajo cerca de la gente, un trabajo más creativo y donde tener la oportunidad de liberar mi lado más soñador.

  1. ¿Qué dirías a las personas que actualmente estudian Ciencias Ambientales y no tienen demasiado claro hacia donde orientar su futuro?

Primero, que antes de apuntarse a un máster o otros estudios traten de probar y experimentar en el mundo laboral y ver donde se sienten más a gusto, o hacer formaciones cortas como las del COAMB donde poderse hacer a la idea de por donde van las cosas. Por otro lado, también les diría que el futuro es suyo, y que sean ellos y ellas mismas las que intenten pensar donde les gustaría estar y comenzar a caminar hacia allí. Ninguna amiga de ambientales ha acabado en el mismo trabajo en el que empezaron, pero sí que quien tenía claro lo que le gustaba y hacia donde quería ir, le ha sido más fácil llegar a encontrar un trabajo donde estar contento.

¿Te gustaría leer más entrevistas como esta? ¿Quieres saber más sobre el trabajo de los ambientólogos y ambientólogas? ¡Puedes proponernos en este enlace otras personas con quien te gustaría que hablásemos desde el COAMB!