Hablamos con Lluís Torrent, ambientólogo y consultor freelance que formó parte de las primeras Juntas del COAMB. Actualmente, trabaja a nivel tanto local como internacional. En esta entrevista nos explica su experiencia y como ha llegado hasta donde está ahora.

  1. Actualmente eres consultor freelance, principalmente en el ámbito del cambio climático. ¿Nos podrías explicar en que consiste tu trabajo?

Me dedico sobre todo al ámbito del cambio climático pero también trabajo aspectos de comunicación ambiental y de evaluación de proyectos. Mi día a día se encuentra dividido entre proyectos de ámbito local catalán y proyectos en el extranjero, puesto que trabajo para varias empresas e instituciones. Ahora mismo, por ejemplo, en Cataluña trabajo para la Diputación de Barcelona pero también para la empresa Sociedad Orgánica, que hace asesoramiento ambiental en el sector de la construcción. En el ámbito de proyectos internacionales estoy colaborando con una empresa de Barcelona, dos de Bruselas y una de Hamburgo.

A nivel internacional, hago proyectos de evaluación del programa LIFE Clima y también estoy en la bolsa de expertos para proyectos de evaluación ROM (Results-Oriented Monitoring) en el ámbito del cambio climático. Trabajo desde casa pero hago misiones en el extranjero, las más recientes, a finales de 2018, fueron en Paraguay y en la República Dominicana.

En resumen, me dedico a implementar y a captar proyectos. Y trabajo tanto en casa como el extranjero tratando de encontrar este equilibrio que me permita combinar la vida familiar con la profesional.

  1. ¿Algún otro proyecto en perspectiva?

Muy pronto empezaré un nuevo proyecto en Macedonia. El país está inmerso en un proceso de adecuación de su legislación a los estándares europeos para poder ser candidato a entrar a la Unión Europea. En este marco, me encargaré de aspectos de comunicación y participación de un proyecto de adecuación normativa en el ámbito del cambio climático.

  1. Y antes, ¿cuál es tu bagaje profesional?

Siempre había querido ser consultor. Mi vida profesional viene marcada por haber trabajado en varias consultoras como minuartia o lavola. Tenía experiencia trabajando a nivel catalán pero en un momento dado quise hacer un salto al ámbito internacional. Entonces, dejé el trabajo y cursé un máster full-time en relaciones internacionales. Justo al acabarlo, surgió una muy buena oportunidad en la Generalitat, pero finalmente no se materializó puesto que eran los peores años de la crisis económica.

En aquella época a mi pareja le surgió una oportunidad laboral en Argentina y la acompañé. Estuvimos allí trabajando un año, y después tres años más en China. Ya a la vuelta conocí a una persona que se dedicaba a la asistencia técnica internacional, y desde aquel momento, en 2014, es a lo que me dedico. El hecho de haber vivido y trabajado en el extranjero, además del conocimiento de idiomas y la experiencia, contribuyó mucho a poder hacer este salto.

  1. ¿Cuándo y en qué universidad estudiaste Ciencias Ambientales? ¿Cómo decidiste los estudios que querías cursar?

Estudié en la Universitat Autònoma de Barcelona entre los años 1999 y 2003. Y como llegué a las Ciencias Ambientales es una historia curiosa. De toda la vida había querido estudiar informática, ya que me gustaban mucho los ordenadores, pero al llegar el primer día a la UPC, para empezar la carrera de Ingeniería en Informática, descubrí que no era lo que quería. Durante tres meses estuve yendo a clase pero casi no tenía motivación por lo que hacía,  así que acabé dejándolo.

En aquel momento pasé una temporada complicada por el hecho de descubrir que aquello que siempre había querido realmente no lo era… Pasé unos meses haciendo diferentes cursos, viajando… Hasta que me puse a mirar un libreto de estudios universitarios y me topé con Ciencias Ambientales, ¡fue un gran descubrimiento! A pesar de haberme enfocado durante el bachillerato a la tecnología, también me gustaba la biología y siempre me habían interesado mucho los temas ambientales. Además, la naturaleza me gustaba mucho, ya que desde pequeño mi abuelo nos llevaba a la montaña…

Me lancé y, en este caso, ¡la primera hora de clase fue un enamoramiento! Me gustaron mucho las materias, el campus, la gente que conocí durante la carrera… Y todavía me gustan los ordenadores, ¡pero más la parte multimedia que la de programación!

  1. Y en cuanto a especializarte en gestión, consultoría y cambio climático. ¿Cómo llegaste donde estás ahora?

Soy una persona con intereses diversos y esto es bueno y es malo. Tengo un perfil bastante polivalente y esto a veces dificulta la especialización, pero también hay un espacio en el mundo laboral para la transversalidad.

Al acabar la carrera cursé un Máster en Intervención Ambiental, pero mi especialización “histórica” siempre fue la comunicación. Durante la carrera, y con un compañero de clase, creamos el portal Ambientals.net que tuvo mucho éxito y estuvo en marcha durante 10 años. Más adelante, al involucrarme en la Asociación Catalana de Ciencias Ambientales (ACCA), ya tenía un cierto recorrido en el campo de la comunicación. Además de esto, he ido saltando de empresa en empresa buscando retos que me motivaran. Es verdad que no he estado más de dos años en un mismo trabajo, una cosa me hacía saltar a la otra… ¡y todo ello es lo que me ha llevado donde estoy ahora!

  1. ¿Cómo te imaginabas tu futuro laboral cuando estabas en la universidad?

Veía el futuro laboral con muy buenos ojos. Eran unos años en que justo los temas ambientales arrancaban con fuerza y había la clara visión que había que invertir en este campo, así que yo tenía claro que había un futuro prometedor. Ya entonces quería dedicarme a la consultoría, me gustaba la gestión y quería trabajar por proyectos. Por eso me animó mucho el proyecto como coordinador de la ACCA.

  1. Durante unos años estuviste implicado en la Junta del COAMB. ¿Qué te aportó esta experiencia?

Formé parte de las dos primeras Juntas del COAMB, con Sergi Cantó como presidente. Fue un momento histórico para el colectivo. Recuerdo, por ejemplo, la asamblea constituyente del COAMB, un día histórico y muy emocionante: ¡nacía el primer Colegio de Ambientólogos de España!

Fue muy bonito formar parte de aquellos primeros pasos de la institución. Estábamos muy motivados, nos complementábamos, creamos los cimientos del Colegio. Es un recuerdo que siempre lo tendré ahí.

  1. ¿Qué dirías a los compañeros y compañeras de profesión para que se animaran a participar en el Colegio?

Pienso que cuando formamos parte de un colectivo es porque tenemos un propósito común. En nuestro caso, es el de mejorar y revertir la actual situación de degradación ambiental que está sufriendo nuestro planeta. Pero para hacerlo, hay que encontrar  el ámbito más adecuado. En este sentido, el COAMB tiene su propio ámbito de actuación, tanto institucional como para hacer un mundo mejor. Diría a los compañeros y compañeras que no vean el Colegio solo como una institución, sino como una pieza que también puede ayudar a mejorar el mundo. El COAMB es un actor social en Cataluña que contribuye a cambiar el mundo desde la vertiente ambiental.

  1. ¿Y a los jóvenes que justo empiezan los estudios de Ciencias Ambientales, ¿qué consejos les darías?

Yo lo que diría es que no importa como de difícil sea la situación, cuando una persona tiene motivación consigue avanzar de todas todas. Cuando se tiene una motivación genuina se consigue encontrar el agujero. Por ejemplo, yo no miro solo la situación en Cataluña o en Mataró, donde vivo, sino que yo miro el mundo en su conjunto y las posibilidades están, pero se tienen que buscar y se tiene que trabajar duro. Hay que salir de la zona de confort, y en este sentido creo que la actitud marca un factor muy diferencial. Sobre todo les diría que desarrollen el talento, que es muy importante, pero que no descuiden la actitud, que para mí es el elemento catalizador. La ambición y la actitud son lo que han hecho que no me pare nunca y yo creo que esto marca la diferencia.