El Síndic de Greuges de Catalunya ha presentado un informe monográfico, en el que ha participado el COAMB junto con los Colegios de Geólogos e Ingenieros de Caminos, que evidencia que hay indicios suficientes para vincular los terremotos de 2013 con una actuación poco profesional y rigurosa por parte de la empresa promotora Escal UGS.

Según el documento, la inyección de caudales excesivos de gas a un almacén con parámetros mucho más modestos de lo que estimó Escal UGS pudieron desembocar en el desarrollo de sobrepresiones excesivas en el subsuelo.

Estas sobrepresiones también pudieron fracturar la roca sello y dar lugar a fugas de gas y petróleo que al entrar en la falla de Amposta causaron la desestabilización y su movimiento que desencadenó una serie de terremotos los últimos días de septiembre y primeros de octubre de 2013.

Por este motivo, el Síndic reclamará al Gobierno español que encargue una auditoría objetiva sobre las condiciones técnicas de la plataforma que determine el grado de responsabilidad de la empresa y si las diversas decisiones tomadas pueden ser calificadas de negligencia, incompetencia o duelo.

Además, durante la presentación del informe ha insistido en que debe emanar un peritaje oficial de los daños provocados por los terremotos en edificios e instalaciones en las tierras del Sénia. Y en función de los resultados, revisar las reclamaciones de responsabilidad patrimonial.

Finalmente, el Síndic ha reclamado que el Estado de cumplimiento a la sentencia del Tribunal Constitucional del pasado diciembre que declaraba nulo de pleno derecho el Real Decreto Ley del 2014 que permitió cobrar una indemnización de 1.350 millones de euros a la empresa titular.