Por segundo año consecutivo, se ha convocado el Consejo Asesor del Colegio. En el año 2020 la reunión estuvo enfocada a la crisis a diferentes escalas provocadas por la Covidien-19, y este año la temática ha sido reflexionar y debatir sobre la estrategia de futuro del COAMB.

Hay que decir que siempre es un placer y un orgullo contar con personas expertas de este alto nivel, que nos puedan acompañar y asesorar en aquellos momentos clave, como es la actual, con el fin de afrontar un futuro incierto en el que la innovación debe ocupar un espacio principal, también para afrontar la próxima legislatura.

Esta estrategia de futuro no pasa sólo por un posible cambio de nombre del Colegio sino para valorar los siguientes aspectos:

    • Qué encaje debe haber entre la Asociación Catalana de Ciencias Ambientales (ACCA) y el Colegio de Ambientólogos de Cataluña (COAMB)? La ACCA podría ser un “nodo”, un espacio independiente de debate medio ambiental, que aglutine no sólo ambientólogos y ambientólogas; mientras que el COAMB debe seguir funcionando como Colegio, defendiendo nos intereses de los ambientólogos y ambientólogas.
    • Como puede lograr más visibilidad el COAMB? El COAMB podría tener más visibilidad buscando alianzas con otras entidades y empresas y llevando a cabo proyectos de interés; así como buscar aquellas personas más influyentes y referentes dentro de nuestro colectivo y erigirse como prescriptores y representantes.
    • ¿Qué acciones debe priorizar el COAMB? El COAMB se debe focalizar en aquellos debates y discusiones técnicas más candentes, que incluyan la visión medioambiental y social. También hacer posicionamientos basados ​​en estas visiones técnicas.