Marta García París es Pallaresa, pero vive en el Maresme. Actualmente coordina la Asociación Ecoserveis, una entidad sinánimo de lucro dedicada a identificar los retos energéticos y climáticos de la sociedad y proponer soluciones para su abordaje.

¿Cuáles son tus tareas diarias en el cargo/cargos que ocupas? ¿Qué responsabilidad implican estas tareas y las decisiones tomadas? 

Siempre digo que soy muy afortunada con el trabajo que tengo, puesto que en el día a día hago trabajos muy variados como la participación directa en proyectos, la gestión técnica y financiera de la entidad y del equipo o la representación de la organización en varios espacios. Esta diversidad me permite tener una visión más global, real y actualizada de la entidad y de los retos energéticos o climáticos a los cuales nos enfrentamos como sociedad.

¿Cuáles han sido tus grandes logros a tu carrera profesional? ¿Tienes algún otro logro/ambición pendiente en un futuro?

Uno de los logros más relevantes es la participación en el reconocimiento de la pobreza energética en España. Desde Ecoserveis empezamos a trabajar el 2006 cuando el concepto no existía ni en el Google y ver como ahora es uno de los temas estrella de la política local, estatal y europea me parece increíble. Se trata de un éxito colectivo donde profesionalmente he podido intervenir y me siento orgullosa.

Por el futuro quedan muchos retos y para concretar algo más, ahora estoy dedicando esfuerzos a trabajar por una transición energética justa para todo el mundo, puesto que no puede ser que solo aquellos que disponemos de acceso a la información o de recursos, podamos ser eficientes energéticamente o utilizar energía de fuentes renovables.

¿Hay algún género mayoritario a tu sector profesional? ¿Cuál crees que puede ser el motivo?

A veces se interpreta que el sector energético es aquel que engloba solo a los trabajos más tecnológicos. La realidad nos muestra que la tecnología existe y que las barreras por no ser más eficientes o utilizar tecnologías de energías renovables son de otro cariz (cultural, social, legal, etc.) y que, por lo tanto, el sector engloba muchos más tipos de trabajo. Si pensamos en la energía con una mirada más social, que sitúa las personas en el centro, el sector es feminista, no en el sentido que trabajamos más mujeres que hombres, sino en la forma en que se tendrían que abordar los retos energéticos.

 ¿Te has podido encontrar trabas en tu carrera profesional con aspectos vinculados al hecho de ser una mujer?

 Bien es verdad que no. Nunca he visto que el hecho de ser una mujer afectara mi crecimiento profesional.

¿Te has encontrado alguna vez en alguna situación en la cual te han cuestionado el hecho que te dediques a este sector profesional por el hecho de ser una mujer?

En alguna ocasión he tenido que defender mi profesionalidad sobre todo defendiendo temas más técnicos relacionados con la energía ante hombres más mayores por el hecho de ser ambientóloga, joven y mujer. Ahora bien, no sé qué de las tres características tenía más peso en la desconfianza de los interlocutores!

¿Dispones de espacios a tu trabajo para gestionar la discriminación sexista? ¿Estos espacios están pensados para desarrollar prácticas feministas como las curas, la lucha contra el acoso laboral y sexual y por razón de sexo, conciliación, o la democracia?

Tengo la suerte de trabajar con un equipo muy humano con el que compartimos inquietudes más allá de la relación profesional. La organización es muy flexible en temas de conciliación, curas y democracia y a pesar de que no nos hemos encontrado nunca, tenemos espacio para gestionar, si fuera el caso, situaciones de discriminación o acoso.

¿Creus que es importante celebrar el 8M?

¡Y tanto! Tener un día marcado en el calendario lleva a visibilizar la causa y a promover acciones tan interesantes como la divulgación de estas entrevistas a mujeres que trabajan en el sector ambiental. Me gusta que se visibilice la tarea feminista, pero con una visión más amplia que sobrepasa el género e implica para situar a la persona en el centro, en mi caso, en el centro del sector energético.