Hablamos con Mons Badia, vocal de estrategia de futuro del COAMB, con quien hacemos un repaso a su ecléctica trayectoria y reflexionamos sobre la profesión, el Colegio y su futuro.

1. Actualmente eres consultora de smart cities. ¿Nos puedes explicar en qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo tiene dos vertientes. Una como consultora de ciudades, en la que junto con el resto del equipo de Anteverti efectuamos diagnosis y diseñamos estrategias de futuro para las ciudades y regiones con las que trabajamos. Para ello trabajamos de cerca con el equipo técnico y político de cada ciudad y los actores y sectores relevantes del municipio, teniendo en cuenta de forma holística los ámbitos de ciudad que integran energía y medio ambiente, movilidad y planificación urbana, empoderamiento ciudadano y gobierno abierto, desarrollo económico, equidad, educación, salud y seguridad.

La segunda vertiente es como coordinadora y curadora de contenido para el programa digital del evento Smart City Expo World Congress y para la plataforma Tomorrow.city, decidiendo los ponentes y temáticas que se abordarán en relación con los retos y oportunidades de las ciudades . ¡A la última edición del SCEWC, que sucedió del 16 al 18 de noviembre, se conectaron más de 21.000 personas! Si tiene curiosidad lo puede visualizar en la web https://tomorrow.city/.

2. Y previamente, tienes un bagaje muy diverso que te ha traído desde Tanzania a Nueva York. ¿Nos puedes resumir tu trayectoria laboral?

¿Cómo saber de qué queremos trabajar si no lo probamos? Siempre me he guiado por la curiosidad y esto me ha llevado a querer probarlo todo. A medida que avanzaba en la carrera universitaria y nada más terminarla, quería hacer una cata de todos los sectores posibles, de modo que hice prácticas de campo en las montañas del centro de Noruega, otras prácticas en la Oficina de Relaciones Internacionales de la Facultad de Biología de la UB que disfruté muchísimo ayudando a los estudiantes a irse de intercambio, unas prácticas en la consultoría ambiental Inédito donde trabajan en proyectos diversos y apasionantes, unas prácticas en Naciones Unidas en Nueva York donde conocí a compañeros que me dieron la vuelta hacia positivo la manera en que entendía el mundo, y también una estancia en Tanzania plantando mangles, árboles que albergan ecosistemas muy diversos y detienen la erosión de la línea de costa frente a los temporales.

Después de todo este desbarajuste encontré oportuno experimentar cómo sería pasar una temporada larga en el mismo trabajo, ya partir de ahí entré en la consultoría por ciudades Anteverti, donde trabajo ahora y donde tanto mi voz como iniciativas siempre son recibidas con total confianza y soporte, una característica que encuentro esencial del sitio donde se trabaja.

3. También a nivel de formación tienes un perfil muy pluridisciplinar incluyendo ámbitos como el arte, las ciencias ambientales o la filosofía. ¿Qué te anima a formarte continuamente y, sobre todo, porque en estas disciplinas?

Al empezar los estudios me dijeron que era mala idea enfocarme en ámbitos tan diferentes y no centrarme en uno solo de cara a cultivar un futuro profesional competente, pero discrepo. Mi trayectoria académica representa todas mis inquietudes, y día a día me sorprende lo interrelacionadas que están. Empecé a estudiar Bellas Artes porque era lo que siempre me había gustado, y aunque disfruté suficientemente de la carrera para terminarla, echaba mucho de menos las ciencias, de modo que me adentré a estudiar Ciencias Ambientales a la vez que Bellas Artes (ambas en la Universidad de Barcelona).

Al terminar las carreras tenía claro que no quería estudiar un máster “porque sí”, por lo que esperé unos años hasta encontrarme uno que me apasionara y no fuera demasiado caro (muchos másteres son inasumibles económicamente), y así fue como empecé el máster que estudio actualmente en la Universitat Oberta de Catalunya. Es el Máster en Filosofía para los Retos Contemporáneos, y curso la especialización en Retos Ambientales.

El arte y la filosofía nos hablan de los retos ambientales desde una vertiente cercana y visceral, y son disciplinas que se atreven a idear y proponer soluciones que quizás no se nos ocurrirían si sólo encaráramos los problemas de forma racional y analítica.

4. Y previamente, ¿por qué decidiste estudiar Ciencias Ambientales?

Era la carrera que trataba temáticas más diversas en el ámbito de la ciencia. Menos mal que me adentré, porque poco a poco me fui “enamorando” de lo que estudiábamos y del propósito intrínseco de nuestra carrera, que implica una dosis de responsabilidad por nuestro entorno y una revisión constante de nuestros hábitos más allá de el trabajo que hacemos.

Los ambientólogos tenemos suficiente conocimiento de suficientes temas para poder encarar un proyecto multidisciplinar con éxito, a la vez que tenemos la base necesaria para especializarnos en cualquier sector concreto relacionado con el medio ambiente.

5. ¿Cuándo y por qué decidiste formar parte del COAMB?

Unirse al COAMB es gratuito para las personas recién graduadas y ¡nunca hay que decir que no a una oportunidad así! No sabía qué me podía aportar, pero me atraía la idea de poder cerrar filas con profesionales del mismo sector que también hubieran estudiado Ciencias Ambientales.

6. ¿Cómo llegas a la vocalía de estrategia de futuro?

Un día fui a enseñar mi Curriculum Vitae a Maria Siuraneta, gerente del COAMB. Entre otros me comentó que la Junta de Gobierno se había quedado sin la Vocal de Relaciones Internacionales y como justo había terminado de volver de Estados Unidos, me pareció buena idea tomar el rol. En la siguiente junta fue cuando propuse crear la vocalía de estrategia de futuro como nueva vocalía pensada para reflexionar y replantear hacia dónde nos dirigimos como Colegio.

7. ¿Qué le dirías a los compañeros y compañeras de profesión para que se animaran a participar en el Colegio?

Como tantas otras cosas, el Colegio será el que quieras que sea por ti. La gracia de nuestro Colegio profesional es que si te apetece proponer un proyecto y remangarte para hacerlo posible, siempre tendrás todo el apoyo del COAMB para sacarlo adelante, y esto presenta una gran oportunidad creativa para todos aquellos que se animen.

8. Y a los y las jóvenes que apenas comienzan los estudios de Ciencias Ambientales, ¿qué consejos les darías?

Mira más allá de cada asignatura. Idealmente debería hacerlo el profesorado, pero no siempre es así. Cada vez que aprendas algo, por aburrido o teórico que parezca, busca cómo se podría implementar en tu entorno. Cultiva una mirada crítica y proactiva y así será cómo podrás sacar todo el jugo del que estudias.

Y sobre todo, en la medida de lo posible y pidiendo todas las ayudas económicas disponibles (¡que son más de las que pensamos!), marcha de Erasmus o intercambio internacional, es una de las mejores decisiones que he tomado.