Lorena Vela - TN Vespre

Hablamos con Lorena Vela, presidenta del COAMB en la presente legislatura que finalizará el próximo 30 de abril con la 21a Asamblea del Colegio. Con ella hacemos un repaso a los principales hitos de estos dos años, marcados por la pandemia, conocemos su experiencia a nivel laboral y reflexionamos sobre la participación en el COAMB.

  1. El 30 de abril de este año finalizará la legislatura que has presidido, ¿qué balance haces?

De la legislatura 2020-2022 hago un balance muy positivo, a pesar de la pandemia que nos “asaltó” nada más empezar a rodar. Sin embargo, pienso que nos adaptamos rápido a la nueva situación, y hemos seguido trabajando duro, eso sí, en la distancia. Como se ha ido demostrando, la situación no nos ha impedido alcanzar la gran mayoría de los objetivos marcados en el programa electoral, especialmente la creación del Cuerpo de ambientólogos y ambientólogas de la Generalitat de Catalunya.

  1. ¿Qué destacarías como principales metas alcanzadas?

Pues como ya he comentado antes, la principal meta alcanzada ha sido conseguir la creación del Cuerpo, pero no ha sido la única. En este contexto de pandemia y crisis ecológica hemos hecho escuchar nuestra voz, hemos hecho manifiestos en los que hemos mostrado nuestra visión de la situación (aprender de la pandemia,</a > creación de la consejería de acción climática) y nos ha permitido tener eco en los medios de comunicación.

  1. ¿Te queda algún reto pendiente que no se haya podido materializar?

Sí, claro… ¡siempre quedan retos pendientes!

Por ejemplo, crear sinergias con otros colegios y con la administración pública, buscar nuevas vías de financiación, ayudar a solucionar la situación de interinidad de las personas trabajadoras de la…

También me hubiera gustado que se hubiera podido mejorar la página web del COAMB, dotar de mayor contenido el Observatorio Ambiental… entre otros temas a menor escala.

Pero por lo general pienso que muchas de las cosas que estaban planteadas se han logrado. ¡Y lo que haya quedado pendiente lo pueden asumir durante la siguiente legislatura (Jejejeje)!

  1. ¿Cuándo y por qué decidiste asumir la presidencia del Colegio?

Bien, hay que matizar la pregunta… porque yo (por lo menos conscientemente) no decidí ser presidenta. ¡La Junta decidió que yo fuera la presidenta! Mi primera opción era continuar como secretaria, pero en una de las reuniones (quizás hacia el mes de octubre de 2019) en la que ya repartimos cargos, las personas asistentes pensaron que la presidencia debía ocuparla en Víctor Luna o yo, y Víctor insistió en que era necesaria una mujer al frente, para romper la dinámica de los últimos años. Así fui presidenta, a pesar de que yo apostaba por otra persona y no voy a decir nombres. Siento que la respuesta no sea idílica, pero así fue en realidad. Inconscientemente, posiblemente decidí que quería ser presidenta unos meses antes, quizás en junio… o incluso ya decidí que quisiera ser presidenta después de tener como referente a Susana Pascual, ya que le admiro profundamente. Por otro lado, también debo confesar que alcanzar el cargo me provocaba vértigo, y así le confesé a Sergi Cantó (como ya sabéis, primer presidente del COAMB), y me respondió “ser presidente del COAMB es maravilloso”, y tenía razón!

  1. Anteriormente habías ocupado otros cargos en la entidad… ¿qué dirías a los ambientólogos y ambientólogas para que se animaran a participar en el Colegio?

Yo les diría que participar del COAMB sólo te trae cosas positivas.

Te permite estar al día de todos los temas candentes en medio ambiente; te permite realizar tareas que durante tu día a día quizás no harías, y por tanto, puedes desarrollar nuevas competencias; te permite aprender constantemente, tanto de forma autónoma como de otros compañeros y compañeras de profesión, y por tanto, te permite hacer networking; lo que conlleva a la vez crecer personal y profesionalmente. Y por último, y aunque no lo parezca, ¡TE PERMITE HACER NUEVAS AMISTADES!

Por otra parte, participar activamente del Colegio es un gran beneficio para la profesión, ya que de esta forma la defendemos.

  1. A partir de mayo, ¿seguirás colaborando con el COAMB? ¿De qué modo?

Si, mi intención es seguir colaborando con el COAMB pero de una forma más discreta, espero, aportando mi granito de arena a la Comisión de Coordinación y también desde la Comisión de Equidad, que forma parte de la Comisión de Mujeres e Igualdad de la Intercolegial, comisión formada por mujeres de increíble talento y con las que formamos un gran equipo y hacemos un buen trabajo.

Realmente siento que quiero seguir sumando dentro del COAMB, en la medida de lo posible, pero ahora ya me es difícil hacerlo desde la primera línea. Pero está claro que la nueva Junta de Gobierno puede contar conmigo para lo que necesite.

  1. Cambiando de término… A nivel laboral, tu experiencia es la legislación ambiental. ¿Nos podrías explicar en qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo consiste en la actualización del contenido de una aplicación informática basada en la legislación ambiental, seguridad industrial y prevención de riesgos laborales. En concreto, de las normas que se van aprobando a diario, tanto a nivel de comunidades autónomas, estatal y europeo. Extraigo los requisitos legales que deben cumplir las empresas que disponen de un sistema de gestión, ya que para mantenerlo deben estar al día de la normativa que les es aplicable y cumplir con los requisitos (documentales y no documentales) derivados de esta normativa.

  1. ¿Cuándo y en qué universidad estudiaste Ciencias Ambientales? ¿Cómo decidiste los estudios que querías cursar?

Inicié mis estudios en septiembre de 2001, justo un día después de los atentados del 11S. Estudié en la Universidad de Girona. Recuerdo el primer día como ayer. Además, debo decir que el primer día, en la puerta de la clase, conocí a una chica de Barcelona con la que a día de hoy ¡todavía somos buenas amigas!

Decidí que quería estudiar Ciencias Ambientales en segundo de Bachillerato, porque la asignatura de Ciencias de la Tierra me encantaba, y la profesora todavía más. De hecho, fue entonces cuando Jesús Boschmonart (también miembro de Junta) y yo, que íbamos juntos a la misma clase, coincidimos en que queríamos estudiar la misma carrera. Lamentablemente no la estudiamos en la misma universidad.

  1. ¿Cómo imaginabas tu futuro laboral cuando estabas en la universidad?

Pues cuando estaba en la universidad, no era capaz de imaginar mi futuro laboral. “No proyectaba” mis intereses bastante bien, quizás porque me faltaba información de los sectores laborales a los que podía acceder. Aparte de que en aquella época tenía muchos pájaros en la cabeza. Creía que viviría para siempre en Calella (Maresme), y allí es difícil encontrar un empleo vinculado a las Ciencias Ambientales. Lo que sí tenía claro era que después de la licenciatura tendría que estudiar algo más, hacer un máster por ejemplo, especializarme en algún tema. Luego la vida te sorprende, y un año después de finalizar mis estudios me vi viviendo y trabajando en Barcelona.

  1. ¿Cuándo y por qué decidiste entrar en el COAMB?

Me colegié unas meses después de finalizar la licenciatura en febrero de 2006. De hecho, tengo el carnet, y la fecha de colegiación es del 22 de septiembre de 2006. Soy la número 782. Recuerdo que durante el ‘ último año de carrera nos vinieron a realizar una presentación sobre el COAMB, y enseguida tuve claro que cuando finalizara los estudios me colegiaría. Lo hice, como digo siempre, por responsabilidad por la profesión y por el trabajo que realizamos, por prestigio, y por el sentimiento de pertenencia a nuestro colectivo.

  1. ¿Qué dirías a los jóvenes que apenas comienzan los estudios de Ciencias Ambientales, qué consejos les darías?

Les diría que aprovechen al máximo el tiempo que estarán estudiando, que expresen al máximo el conocimiento de su profesorado, que participen activamente de las actividades propuestas, que tengan curiosidad, y que si pueden, empiecen a hacer voluntariado ambiental, ya que les permitirá poner en práctica su conocimiento adquirido y les permitirá realizar currículum. Y sobre todo, que se precolegien, porque podrán empezar a tener contacto con el mundo laboral, podrán tener acceso a formación más concreta, y quizás así acabar de saber qué es lo que más les motiva de las Ciencias Ambientales y poder acabar de imaginarse un futuro dedicándose a lo que de verdad les gusta.