Hablamos con Anna Peña, ambientóloga y experta en comunicación ambiental. Actualmente es la responsable de comunicación de Rezero, y también colabora en proyectos pedagógicos ligados al medio ambiente. Conocemos su experiencia, los proyectos con los cuales colabora y mucho más en esta entrevista:

  1. ¿Cómo llega una ambientóloga a ser la responsable de comunicación de Rezero?

La verdad es que se debe a varios factores. Por un lado, la carrera de Ciencias Ambientales es muy transversal, te abre la mente y proporciona un amplio abanico de posibilidades. Por otro lado, pienso que la pasión y la vocación de cada persona la van llevando por un camino. A nivel personal, he ido descubriendo que me apasiono desde la acción y la transformación hacia una sociedad más justa , y me implico desde el conocimiento pero también desde cómo siento y comunico desde la emoción . Esto, ligado a que siempre me gusta incorporar, con lo que hago, el mundo del arte, del audiovisual y otros temas de comunicación.

Todo esto sumado a las personas que te vas encontrando por el camino me han llevado dónde estoy ahora. Y desde aquí quiero hacer un agradecimiento especial a Rezero, puesto que a pesar de haber empezado como técnica, todo el equipo me ha ido apoyando y me ha ayudado a colocarme allí donde más me gusta: la comunicación. En definitiva, pienso que ha sido un cúmulo de circunstancias por las cuales me siento una persona afortunada.

  1. ¿Cuál es tu bagaje anterior? ¿En qué ámbitos habías trabajado?

Mi primera experiencia laboral fueron unas prácticas a través de un posgrado que cursé. Fue en una consultoría y la verdad es que fue un poco frustrante, no me gustó demasiado el trabajo. De aquí salté al mundo ecologista. En este ámbito sí que pude hacer más trabajo de campo con repercusión. Empecé  visitando y visibilizando comercios respetuosos con el medio ambiente. Fue una experiencia muy enriquecedora que además me introdujo en el mundo de los residuos. Por último, ya en Rezero, empecé a pensar en clave de comunicación, desarrollando campañas como la de ‘Cataluña Libre de Bolsas de Plástico’ que fue una gran experiencia y tuvo una gran repercusión.

  1. ¿En qué consiste tu trabajo actual?

Con Rezero diseño los planes de comunicación que van ligados a la estrategia de la entidad, y creo campañas de comunicación y estratégicas. También me encargo de las páginas web, redes sociales, elaboro o difundo las notas de prensa, etc. A nivel de comunicación toco desde la parte estratégica hasta la ejecución. En este marco, además, llevamos a cabo campañas íntegramente nuestras, como pueden ser ‘Yo soy Coco’, ‘Comercio Verde’ o como mencionaba antes ‘Cataluña Libre de Bolsas’, pero también hacemos campañas en colaboración con otras entidades como Rewine o Pont Alimentari. En estos casos nos organizamos conjuntamente.

  1. ¿Qué es Rezero y qué proyectos impulsará próximamente?

Rezero es una fundación sin ánimo de lucro que nació hace 15 años. Tiene como misión que la sociedad residuo cero se haga realidad, por lo que aportamos soluciones en este camino. Para conseguir esta sociedad residuo cero aportamos información a partir de estudios e implicamos a los sectores sociales y económicos para trabajar conjuntamente con soluciones concretas. También hacemos presión a nivel normativo y político con el objetivo de que las leyes ayuden a que esta sociedad sea real y fácil.

En cuanto a los proyectos actuales, todo va en la misma dirección. Trabajamos para que los productores no pongan en el mercado envoltorios que no son necesarios, incidimos en la distribución apostando por la reducción de residuos, la reutilización,  la promoción de productos ecológicos y/o de proximidad, o animamos a la ciudadanía a disfrutar de una vida libre de residuos y tóxicos. Además, pensamos globalmente, no es solo cuestión de residuos. Para esta sociedad que queremos es importante hacer comunidad, compartir, no dejarnos influenciar por la sociedad actual de producción y consumo… ¡También es importante la vertiente de la salud! Y en cuanto a los residuos, queremos romper el techo del reciclaje, ¡ya no nos vale! Los residuos no tienen que existir, lo que tenemos que hacer es ser conscientes de los recursos que tenemos en el planeta y aprovecharlos al máximo. Por ejemplo, quizás no es necesario que todos tengamos de todo… en el caso de una escalera plegable o una lavadora, ¿no sería más interesante poderla compartir entre toda la vecindad?

  1. ¿En qué otras iniciativas colaboras actualmente?
También colaboro con la fundación El Milà. Es una fundación joven que trabaja el territorio y el medio ambiente usando el arte como herramienta de transformación. Tenemos el proyecto ‘Los Cuentos de Ninots’, dirigido a niños de entre 5 y 8 años de colectivos vulnerables. Parte de un libro de ilustraciones de Clara Nubiola sobre 20 superhéroes y superheroínas imperfectas que cambian su entorno con poderes extraños. El objetivo es empoderar los niños para que se sientan con la capacidad de cambiar cosas tanto a nivel social como ambiental. Mi trabajo en este proyecto es la coordinación, junto con Nuria Nubiola, de los contenidos pedagógicos y, en este sentido, asistí en Toronto (Canadá) a un Seminario de Innovación Pedagógica, para presentarlo.
  1. ¿En qué universidad y cuando estudiaste Ciencias Ambientales?

Estudié en la Universitat Autònoma de Barcelona del 1998 al 2003.

  1. ¿Cómo te imaginabas laboralmente cuando estabas en la universidad?
La verdad es que cuando estudiaba estaba muy perdida en este sentido. Recuerdo que la carrera me abrió la mente, no solo por los estudios, sino por toda la gente que pude conocer y que venía de entornos diferentes al mío. También durante la carrera conecté con la parte reivindicativa de la universidad y con los movimientos sociales, supongo que todo esto también me ha ido llevando donde estoy ahora. Pero realmente durante los estudios no sabía hacia donde me acabaría orientando laboralmente.
  1. ¿Qué dirías a las personas que actualmente estudian Ciencias Ambientales y no tienen demasiado claro hacia donde orientar su futuro?
Yo les diría que aprovechen la carrera, puesto que Ciencias Ambientales permite abrir miras a la sociedad. Al tener este componente tan transversal, tiene aplicación en cualquier actividad. Los estudios te permiten tocar muchas ramas y pienso que esto otras carreras no lo permiten. Esto es positivo puesto que además ahora me voy encontrando ambientólogos y ambientólogas en todos los ámbitos laborales, desde la educación hasta los gobiernos, entidades ecologistas, empresas, laboratorios… ¡Aprovechad esta visión y estad abiertos a vuestra pasión y vuestra vocación!
  1. ¿Qué crees que tendría que ofrecer el Colegio de Ambientólogos a sus miembros? Y en especial, ¿a las nuevas promociones?
Creo que es muy positivo este nuevo proyecto con el cual estáis explicando diferentes experiencias y presentando diferentes perfiles. Y en cuanto a lo que pienso que tendría que ofrecer el Colegio es, sobre todo, este trabajo de poner en valor la profesión y esta visión transversal y estratégica del ambientólogo.