Sílvia Casorrán Martos (Barcelona, 1979) es licenciada en Ciencias Ambientales por la Universitat Autònoma de Barcelona (2002), con una beca Erasmus en la Universidad de Utrecht (los Países Bajos, 2000) y una beca de Movilidad en la Universidad de Guadalajara (México, 2001-2002). En la actualidad está cursando un MBA en la Escuela de Administración de Empresas.

Su carrera profesional se ha centrado en el campo de la planificación y la gestión de la movilidad sostenible, durante más de 10 años como consultora y en los últimos 5 años como responsable de la Oficina Metropolitana de la Bicicleta y como coordinadora de la Red de Ciudades por la Bicicleta, una entidad estatal formada por más de 135 administraciones públicas. Desde marzo de 2021 trabaja para el Ayuntamiento de Barcelona, en los proyectos de transformación urbana y de movilidad en la ciudad.

Desde 2003 ha participado de forma activa con varias entidades de defensa de la movilidad sostenible. Actualmente ejerce de consejera de movilidad y accesibilidad en el distrito barcelonés de Sant Martí. Vive en la superilla del Poblenou.

¿Cuáles son tus tareas diarias en el cargo/cargos que ocupas? ¿Qué responsabilidad implican estas tareas y las decisiones tomadas?

En los últimos 5 años, como servidora pública en el área Metropolitana de Barcelona (AMB), mi trabajo ha sido principalmente impulsar proyectos conjuntamente con los 36 ayuntamientos metropolitanos. En el caso de la bicicleta en el ámbito metropolitano había mucho campo para recorrer (¡o pedalear!) y hemos conseguido planificar y empezar a ejecutar la Bicivia (red pedaleable metropolitana), ampliar el servicio de aparcamiento seguro Bicibox, coordinar las ordenanzas municipales introduciendo la situación de los vehículos de movilidad personal, impulsar programas como Biciempresa de promoción del uso de la bici para ir al trabajo, crear un nuevo servicio de bici pública, llevar a cabo algunas acciones de formación en el uso de la bici y muchas pequeñas tareas de promoción de la bicicleta (como por ejemplo impulsar el reto de los #30diesAMBbici). El último proyecto interesante que estamos impulsando es la creación de “hubs” de ciclologística en 6 municipios metropolitanos para impulsar el reparto de mercancías de forma sostenible. También he podido participar en diferentes proyectos europeos, que siempre va bien para abrir la mente y aprender otras experiencias de todas partes.

En cuanto a la Red de Ciudades por la Bicicleta (RCxB) hemos hecho de ‘lobby’ para impulsar el uso de la bici en todo el Estado español, participando activamente con la Dirección General de Tráfico, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y estableciendo nuevas relaciones con RENFE o ADIF para promover la intermodalidad bici – tren (BiTiBi).

He tenido una relación muy directa con las personas con capacidad de decisión y, a pesar de que no he dispuesto libremente de presupuesto de ejecución, sí que he podido incidir de alguna forma en la priorización de este. También he tenido una relación muy directa con las entidades, empresas del sector y personas usuarias de la bicicleta y patinete, cosa que me ha permitido aprender mucho de lo que estaba pasando fuera de la oficina. Yo misma me muevo en bicicleta y por tanto puedo entender muy bien las necesidades del sector.

Parte de mi trabajo también ha sido comunicar lo que hacemos, por convicción propia (¡el que no se comunica, no existe!). Enseguida propuse la creación del blog de la bicicleta, redes sociales… y tanto desde la AMB cómo desde la RCxB hemos participado en numerosas conferencias, jornadas, congresos (ahora seminarios web…), de toda España, de Europa y también de América Latina. Esta parte comunicativa genera mucho trabajo, pero es muy gratificante porque aporta mucha riqueza y conocimiento.

¿Cuáles han sido tus grandes logros a tu carrera profesional? ¿Tienes algún otro logro/ambición pendiente en un futuro?

He disfrutado mucho tejiendo comunidad. Trabajar por la movilidad sostenible es muy ilusionante porque sabes que estás trabajando para mejorar la habitabilidad de las ciudades, la calidad de vida de la ciudadanía (y del planeta). Tenemos muchos retos todavía enfrente pero estos son compartidos por muchísimas personas, y esto genera una fuerza imparable.

El sector de la movilidad es muy pequeño, nos conocemos todos y todas en Barcelona, Cataluña, España, Europa… Estoy muy orgullosa de tener una muy buena relación profesional con todas las administraciones públicas y con todo el mundo que se dedica.

Confío que conseguiremos grandes adelantos en los años que vienen, cada cual desde su posición. Personalmente, desde la ciudad de Barcelona tenemos que conseguir poner manos a la obra a las externalidades que genera el modelo de movilidad heredado del siglo pasado: contaminación atmosférica, ruido, siniestralidad, ocupación del espacio por parte del vehículo de motor y emergencia climática. ¡A ver qué hemos conseguido de todo esto en 10 años!

¿Nos podemos encontrar diferencias de sueldo en los cargos de la administración local por género? ¿Quien acostumbra a llegar a cargos de más responsabilidad en la administración pública? ¿Las diferencias de sueldo, si hay, también pueden ser debido a estas diferencias de cargos?

Es curioso que en el sector político el factor género está bastante equilibrado, pero cuando pasas a la estructura directiva la descompensación es total. En la AMB, como en el resto de administraciones, las administrativas somos principalmente mujeres y los cargos directivos son principalmente hombres (muchos de ellos con una edad muy próxima a la jubilación, o incluso superada). Entre el cuerpo técnico el factor género se ha equilibrado bastante en los últimos años, y ya somos muchas las mujeres que ejercemos de técnicas con diferentes responsabilidades. Pero todavía sentimos que tenemos un techo de cristal. Supongo que es cuestión de tiempo, y espero que nuestras hijas ya no tengan esta percepción.

En cuanto a sueldos, como las mujeres somos mayoritariamente administrativas, aunque seamos más los sueldos medianos son inferiores. En la administración pública todo el mundo cobra según la categoría profesional correspondiente (que no tiene por qué corresponderse con las tareas realmente hechas, pero esto es otra historia…).

¿Te has podido encontrar trabas en tu carrera profesional con aspectos vinculados al hecho de ser una mujer?

Hace 5 años te habría dicho que no sabía de que me hablabas. Hoy en día, y una vez hechos los 40 años, te puedo decir que intuyo que alguna traba me he encontrado por el hecho de ser mujer (y seguro que también por mi forma de ser y hacer, que no gusta a todo el mundo…).

¿Crees que en el sector de la movilidad se impone la visión masculina?

Absolutamente. Es curioso porque las principales usuarias del transporte público y de la movilidad sostenible en general somos mujeres, pero quienes están manejando los presupuestos y las prioridades son todo hombres. Creo que este hecho genera disfunciones importantes, porque para entender bien las necesidades de las personas usuarias y de los diferentes servicios en primer lugar hay que ser persona usuaria, en primera persona.

Esta imposición de la visión masculina diría que es consecuencia de las carreras profesionales que tradicionalmente han gestionado la movilidad (ingenierías, principalmente), donde hay principalmente hombres, pero también de la mirada que se ha impuesto desde el siglo pasado en el sector: se ha trabajado mucho pensando en las necesidades de infraestructuras, pero no en las necesidades de las personas usuarias.

¡Seguramente en este sector hace falta menos ingeniería y más sociología!

¿Dispones de espacios en tu trabajo para gestionar la discriminación sexista? ¿Estos espacios están pensados para desarrollar prácticas feministas como las curas, la lucha contra el acoso laboral y sexual y por razón de sexo, conciliación, o la democracia?

No del todo, pero justamente el año pasado empezamos a crear un grupo de técnicas de movilidad de la AMB para mirar de incluir ‘la mirada feminista’ en nuestras tareas diarias. Hemos hecho un plan de trabajo con acciones concretas, y es alentador a pesar de que genera un trabajo extra.

También colaboramos con el departamento de Cooperación internacional de la AMB en estos temas (¡y esto también nos ha ayudado a visualizar que hacía falta que hiciéramos algo desde dentro!)

¿Crees que es importante celebrar el 8M?

Creo que es importante que tengamos presente que cada día tiene que ser el día de la mujer, pero también es bueno simbolizarlo con una lucha específica de un día como el 8M.

En el campo de la movilidad muchas cosas han cambiado durante el siglo XX (llegada del coche, con todo el que ha comportado de Bueno y malo), pero es que en el campo del feminismo nos pasa igual. ¡No me puedo creer que hasta el 1931 las mujeres no pudieran votar en España, hasta el 1975 no pudieran abrir una cuenta en el banco y hasta el 1981 no se pudieran separar libremente de su marido!

Es básico visibilizar la tarea feminista porque desgraciadamente todavía no hemos conseguido equiparar derechos y deberes de forma efectiva.