La Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona informa que 2015 ha sido el año menos lluvioso desde que, en septiembre de 1913, comenzaron las observaciones meteorológicas con continuidad en el Observatorio Fabra de Barcelona, perteneciente a la citada institución científica.

Desde entonces el observatorio barcelonés, situado a 410 metros de altitud, en la montaña del Tibidabo, dispone de observaciones meteorológicas de alta calidad, sistemáticas y sin vacíos, que suministran valores climáticos. En concreto, la serie pluviométrica anual de 102 años, de 1914 a 2015, da un promedio de lluvia de 617,6 mm. El total registrado en 2015, de tan solo 345,8 mm, es el más bajo de toda la historia del observatorio, representando poco más de la mitad del promedio anual (56%).

Este récord secular queda claramente destacado respecto al hasta ahora año más seco, 1937, que rebasó ligeramente los 400 mm (401,8), 56 mm por encima del total del año pasado. Aunque no puede relacionarse el nuevo récord de precipitación con el cambio climático, los modelos climáticos anuncian una cierta tendencia a la disminución de la lluvia en gran parte de la Península Ibérica a lo largo del presente siglo.