Hablamos con Isaac Peraire, director de la Agencia de Residuos de Cataluña (ARC), sobre la tarea de la Agencia, el papel de los ambientólogos y ambientólogas en el ámbito de los residuos y sobre los retos que tenemos por delante.

 

Cuál es la formación y la experiencia que te han llevado a acabar dirigiendo la Agencia de Residuos de Cataluña (ARC)?

Soy Licenciado en Sociología por la UB y he estado alcalde de Prats de Lluçanès y presidente del Consorcio del Lluçanès del 2015 al 2019. Involucrado en diferentes movimientos sociales y políticos, interactuando constantemente en todo el territorio con entidades, ayuntamientos, empresas. Defensor de la colaboración pública-privada. La experiencia como alcalde y responsable de ERC de vertebración territorial y partido abierto me ha acercado a las necesidades de los municipios, los entes locales y la ciudadanía.

Cómo resumirías la tarea de la Agencia?

La Agencia de Residuos de Cataluña ejerce la competencia sobre los residuos que se generan en Cataluña y los que se gestionan a su ámbito (con algunas exclusiones). Así, con el fin de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía de Cataluña y proteger el medio ambiente, la Agencia tiene como principales objetivos promover la minimización de residuos y su peligrosidad, el fomento de la recogida selectiva, la valorización de los residuos, la disposición del rechazo y la recuperación de espacios y suelos degradados por descargas incontroladas de residuos o por contaminados.

 

Qué perfiles de ambientólogos y ambientólogas trabajan actualmente en la ARC?

A la Agencia de Residuos trabajan todo tipo de profesionales, desde ambientólogos, por supuesto, a abogados, economistas, químicos, biólogos, politólogos, periodistas, inspectores, administrativos… hace falta mucha diversidad de talento para hacer funcionar una entidad con las tareas descritas.

 

Qué crees que pueden aportar los titulados/des en Ciencias Ambientales a la gestión de los residuos?

Estamos en el siglo XXI. Ya no son válidos los antiguos paradigmas de usar-tirar, y las montañas de residuos sin reciclar tienen que ser cosa del pasado. En Cataluña, ya hemos hecho muchos cambios hacia la sostenibilidad y ahora, con la nueva ley de residuos, queremos hacer todavía más. Entender los residuos no como algo desagradable que se tiene que hacer desaparecer a cualquier precio, sino como un recurso valioso que se puede recuperar para volver a entrar en el ciclo productivo. En este sentido, los titulados en Ciencias Ambientales pueden aportar el conocimiento global que permita ver los residuos como recursos, incluyendo todo su circuito y las implicaciones ambientales que estos tienen para poder encontrar las soluciones más adecuadas y productivas.

 

Hoy en día la Economía Circular es un concepto cada vez más presente en el mundo empresarial. Cómo se está impulsando desde la ARC?

Para reducir la generación de residuos es necesario que Cataluña cuente con un sector de la recuperación fuerte, que permita desarrollar todavía más aspectos como la preparación para la reutilización, por ejemplo, en el ámbito de los aparatos eléctricos y electrónicos. En este sentido, la Agencia de Residuos de Cataluña dimensionó a través de un estudio qué es el estado del sector. En el sector de los residuos operan 1.178 empresas con una ocupación de 36.163 trabajadores directos. Conforma un sector económico clave y estratégico, que aporta beneficios económicos, ambientales y sociales a la sociedad catalana. Su cifra de negocios supera los 5.500M €.
Estamos ayudando al sector industrial productivo a incorporar la economía circular en sus procesos, con ayudas que totalizan unos 16 millones de euros, también al sector de gestores de residuos a ser más eficientes con ayudas de más de 11 millones de euros. Es capital que el sector productivo y el sector de gestores de residuos se modernice e incorpore aspectos preventivos y de mejora del reciclaje de residuos.

 

Cuáles son los principales proyectos que actualmente tiene en marcha la ARC?

Desde hace años, la Agencia ha ido haciendo camino y trabajando en actuaciones de cariz diverso. En el ámbito de los residuos industriales, trabajamos en la “Bolsa de subproductos y materias primas”, facilitando la busca de oportunidades de reutilización y reciclaje. Esta herramienta es hoy en día el portal web “Residuo Recurso”.
En el ámbito de los residuos procedentes del sector de la construcción, como manera de reducir la generación de nuevos residuos, se ha establecido por normativa la obligatoriedad de la utilización de un mínimo de un 5% de áridos reciclados en los proyectos de construcción de obra pública y privada.
En cuanto a los residuos municipales se actúa en varias materias, principalmente en la mejora de la recogida selectiva de los municipios, enfocando ahora sobre todo en las ciudades grandes. Por otro lado, se ha ganado la batalla a las bolsas de plástico desechable, icono de la economía lineal de producir, utilizar y tirar. Se empezó a gestar gracias al llamado “Pacto por la Bolsa”, firmado el año 2009, un acuerdo sin precedentes entre la administración catalana y las organizaciones sectoriales que permitió reducir en la mitad el consumo de bolsas de plástico en 2012 respecto a los valores del año 2007. Actualmente, la entrega de bolsas de plástico desechable a los establecimientos de alimentación ya está prohibido.
En la línea de pactos voluntarios que quieren avanzarse a las obligatoriedades y la legislación, hemos impulsado recientemente el Protocolo para la Reutilitización, al que se han adherido varios establecimientos distribuidores de alimentación para reducir los envases desechables. También se ha firmado este año El Pacto para la Moda Circular, donde actores de toda la cadena del textil toman compromisos para hacer más sostenible el sector de la moda a nuestro país.
En el ámbito de la sensibilización, hay que destacar la Semana Europea de la Prevención de Residuos, el objetivo de la cual es que se visualicen acciones y estrategias que ayuden a generar menos residuos, y también el premio bianual Cataluña Ecodiseño, para poner en valor la fabricación con criterios de Sostenibilidad.
El Clúster de Residuos, la retirada del amianto que hay en el país… serían dos más.

Y los objetivos de la Agencia para los próximos 5 o 10 años?

El borrador de la nueva ley de residuos de Cataluña pretende incorporar un nuevo sistema productivo basado en la economía circular, que garantice el uso racional de los recursos y priorice los productos y sistemas de reciclaje y reutilización. Para llegar a estos objetivos, queremos implicar todos los sectores de la sociedad para implantar las estrategias de prevención de residuos y uso eficiente de los recursos. Las medidas que se adopten tendrán que ser coherentes con las estrategias de lucha contra el cambio climático y de residuo cero.
Es, por lo tanto, muy necesaria la colaboración de las empresas y el tejido productivo y de distribución. Para trabajar con ellos codo a codo, nos planteamos el establecimiento de nuevos Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor por todo de nuevos productos, como por ejemplo aceites vegetales o el papel y plástico que no son envases. También, en caso de residuos que se encuentran demasiado a menudo dispersos en el medio ambiente, queremos instaurar Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno por productos como las pilas, los envases de vidrio o las colillas de pitillo. Estas medidas y muchas otros se tendrán que implantar a partir de un año de la entrada en vigor de la ley. Tenemos prisa, el planeta no nos espera.

Qué peso tiene una correcta gestión de los residuos para lograr retos como los que marca la Agenda 2030 o los objetivos de descarbonización establecidos por diferentes países para 2050?

El sector de la gestión de los residuos genera el 5% (2.291 miles de toneladas de CO2eq, el 2018) de las emisiones totales de Cataluña. A pesar de que se van reduciendo, las emisiones de los residuos todavía son bastante superiores a las del año base: las emisiones del sector de los residuos el 2018 fueron el 22% mayores que las de 1990.
No todas las vías de gestión de los residuos generan las mismas emisiones: así pues, según por qué opción se opte, se estará contribuyendo más o menos al cambio climático. Concretamente, la peor vía de gestión de los residuos la constituyen los depósitos controlados, responsables de la gran mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero en Cataluña (el 74%, en 2018), vía la generación del gas metano, que tiene un potencial de calentamiento global muy superior al del CO₂.
La jerarquía de gestión de los residuos establecida por la normativa de la Unión Europea determina que la gestión de los residuos vía depósitos controlados es la peor vía de gestión y que solo tiene que ser la última opción, por ante la prevención de la generación de los residuos, la preparación para la reutilización, el reciclaje, otras modalidades de recuperación y la valorización energética.
En Cataluña, en 2019, más de un tercio (34%) de los residuos municipales se enviaron a depósitos controlados, a pesar de que los depósitos controlados son la última vía de gestión de los residuos a la jerarquía de gestión de los residuos de la UE.
Así pues, el panorama actual catalán de gestión de los residuos tendrá que cambiar sustancialmente los próximos años, puesto que la nueva Directiva de la UE de vertido de los residuos 2018/850 establece que solo el 10% de los residuos municipales se podrán gestionar vía depósitos controlados en 2035. El modelo de gestión de los residuos se tiene que basar al aplicar la estrategia de la economía circular y la jerarquía de gestión de los residuos determinada por la normativa de la Unión Europea, en que la prevención de los residuos, la preparación para la reutilización y el reciclaje son la base para permitir recircular el máximo de materiales manteniéndolos en la economía sin afectar al medio ambiente y cuando esto ya no es posible, hay que tratarlos con seguridad y aprovechar su máximo potencial, opción preferible a la eliminación en depósitos controlados.