Estados Unidos se ha comprometido ante la ONU a reducir para 2025 sus emisiones de efecto invernadero entre un 26 y un 28 por ciento respecto a los niveles de 2005, e instó a otros países a adelantar compromisos igual de “ambiciosos” para llegar a un acuerdo global sobre cambio climático en diciembre.

Esta es la primera vez en la historia de las negociaciones climáticas que el gobierno de Estados Unidos envía su contribución nacional para la lucha contra el calentamiento global. Esta contribución supone el doble de reducción que la prevista para 2020, y se fijó en el marco de un acuerdo con el gobierno chino.

Así, con la entrega del objetivo de EEUU a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), los países que emiten más de la mitad -el 58%- del total de la contaminación de carbono por parte del sector energético han entregado o anunciado lo que harán a partir de 2020 para combatir el cambio climático.

Aparte de EEUU, Rusia también ha anunciado una reducción de entre el 70 y el 75% para 2030 (respecto de los niveles de 1990).7