Hablamos con Samuel Reyes, ambientólogo y director de la Agencia Catalana del Agua, sobre su trayectoria y sus retos. Pero también sobre la gestión del agua y el papel de los ambientólogos y ambientólogas en este ámbito.

¿Cómo y porque decidiste estudiar Ciencias Ambientales?

Cuando estaba cursando Bachillerato, tuve la suerte de poder hacer Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente, así como Biología y Geología. El contacto con estas materias me abrió los ojos y una excelsa curiosidad por el medio ambiente. Mi trabajo final de bachillerato ya fue una auditoría ambiental de Mataró, estudiando aspectos como la contaminación atmosférica y acústica, lo cual demuestra que la cura por el medio ambiente ya estaba presente desde muy joven. Una inquietud cautivadora entendida como la necesidad de preservar un patrimonio que es de todo el mundo, que tenemos que cuidar y respetar. Quería poner mi grano de arena en este objetivo. Quiero destacar que, a veces, las influencias positivas que podemos tener del profesorado nos pueden marcar nuestro futuro guiándonos en una buena dirección. Y yo estuve muy orientado.

¿Qué caminos has tomado como ambientólogo para acabar dirigiendo la Agencia Catalana del Agua (ACA)?

Mi vida laboral ha estado muy diversa. Siempre he tenido fascinación por los mapas, así que hice un posgrado de sistemas de información GIS a Girona. Los inicios laborales fueron como vigilante ambiental en el ámbito del aeropuerto y, posteriormente, en una consultoría ambiental, durante seis años, haciendo análisis GIS relacionado con urbanismo, carreteras y planificación sectorial. Me sumergí en la investigación y la investigación durante un año, y el 2014 asumí ser adjunto al director del ACA. La vida profesional te lleva a lugares insospechados, y durante cinco años y medio, desarrollé esta tarea. Pero soy muy inquieto y necesitaba nuevos retos, por lo cual, decidí dar un paso hacia el ámbito privado, trabajando en una consultoría de apoyo en el mundo local en la gestión de servicios públicos: agua, zonas de aparcamiento, residuos, jardinería. Finalmente, con el nuevo gobierno, decidí presentar candidatura para ser director del ACA y la consejera Jordà me hizo confianza de acuerdo con mi experiencia.

¿Te imaginabas esta trayectoria cuando estabas en la universidad?

No, nunca habría pensado que trabajaría a la administración pública, pero el mundo del agua te atrapa. Y a mí me ha pasado dos veces… EL agua es un bien básico, en crisis, con muchos retos… Hay tanto de camino para hacer de cara a mejorar la gestión y pervivencia de este elemento, que me parece muy positivo dedicar mi vida laboral a garantizar el recurso por los diferentes usos y proteger las masas de agua.

¿Cómo resumirías la tarea de la Agencia?

Si tengo que hacer un titular, diría que es la policía del agua que velatorio por su buen uso y por la protección del medio hídrico.

¿Qué perfiles de ambientólogos y ambientólogas trabajan actualmente en la ACA?

Bien, la gerente de la Agencia también es ambientóloga… Tenemos compañeros en el área de gestión del medio, tenemos directores territoriales… Una de las cosas que destacan a la ACA es que tenemos una plantilla de profesionales muy diversa, pero con un punto en común: un nivel de calificación muy elevado.

 

¿Y qué perfiles harían falta?

Podemos decir que tenemos una plantilla muy transversal. Con la jubilación de una parte del personal, ahora están entrando personas jóvenes con mucha energía y conocimiento. Muy preparadas, con ganas de innovar, con sabia nueva… Nuevas ideas, nuevas maneras de trabajar que dan un aire fresco en la pericia que ya existe a la Agencia… Se están creando unas buenas sinergias entre la sabiduría de los que llevan muchos años con las nuevas maneras de enfocar la gestión de la gente joven.

Qué crees que pueden aportar los titulados/des en Ciencias Ambientales a la gestión del agua?

La natura, el medio ambiente, el agua… todo es un ciclo cerrado, interrelacionado. Todo funciona como un único cuerpo y, por lo tanto, todas las acciones transversales que aplicamos desde el mundo de las Ciencias Ambientales nos tienen que ayudar para abordar los retos medioambientales de la sociedad actual. Cuántas más herramientas disponemos, cuánto más conocimiento gestionamos y cuánta más innovación aplicamos, nos servirá para configurar las herramientas integrales que nos ayuden a hacer frente a los problemas ambientales de las sociedades actuales. Con creatividad, compromiso ético y responsabilidad.

¿Qué innovaciones y mejoras en la gestión del agua has presenciado como profesional de este campo?

Las técnicas de tratamiento han mejorado mucho, y hemos logrado un doble objetivo: disfrutar de una mejor calidad del agua, a la vez de una depuración más económica para abocar al medio. Pero creo que tenemos que hacer más pasas adelante, sobre todo en cuanto a la parte de analíticas (con los nuevos compuestos emergentes que nos encontramos a las aguas residuales), la sensorización de todo el sistema y buscar los tratamientos menos costosos… Estas serían las grandes líneas de trabajo, sin olvidar la digitalización y la gestión de datos para avanzarnos a los riesgos de sequía e inundaciones con mucha antelación, o las técnicas de recuperación de espacios con medidas más integradas al medio ambiente o de bioingeniería.

¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones de ambientólogos y ambientólogas?

Creo que hay muchas maneras de ser ambientólogo. Yo querría pensar que somos aquellos que buscamos el equilibrio entre todas las disciplinas. Somos los mediadores, aquellos que sabemos entender todas las partes, que intervenimos al hacer un mundo mejor desde la responsabilidad hacia el medio ambiente. Animo a todo el mundo a estudiarla. Animo a que los jóvenes se sumen en esta fantástica tarea, que es de presente, pero que servirá, sobre todo, por quien habiten el futuro. Y también querría decir que no nos obsesionamos en algo. Yo quería ser el mejor en GIS y, al final, soy director del ACA… La vida nos lleva a lugares que no esperábamos y tenemos que estar abiertos al cambio, eso sí, siente fieles a nuestros ideales.