Durante los meses de septiembre a noviembre de 2021, se han llevado a cabo cuatro sesiones de trabajo, abiertas a todo el mundo, donde bajo el título “Repensemos la ACCA 2022 – 2025” se han puesto las bases de un nuevo proyecto que quiere hacer renacer las siglas históricas de la ACCA dotándola de un nuevo contenido.

En concreto, el grupo de trabajo propone orientar la ACCA hacia las funciones de un Think Tank o laboratorio de ideas. Es decir, de una organización de naturaleza investigadora, que cree reflexiones, debates e influya sobre las políticas públicas en el ámbito de la sostenibilidad.

Las bases están puestas, pero es necesaria una junta que se comprometa a trabajar para hacer realidad la idea antes de marzo 2022. ¿Te apuntas?

Contáctanos si estás interesado/a o si quieres más información(accamb@gmail.com).

Historia de la ACCA

La Asociación Catalana de Ciencias Ambientales (ACCA) fue fundada en 1996 por las primeras promociones de licenciados y licenciadas en Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de la Universidad de Girona (UdG) con el objetivo de aglutinar y dar a conocer la figura del ambientólogo y promover la creación del Colegio de Ambientólogos de Cataluña (COAMB).

Desde la constitución del COAMB en mayo de 2004, ACCA y COAMB han coexistido como entidades independientes y han trabajado de forma paralela y coordinada por el fortalecimiento de las Ciencias Ambientales y la profesión, respectivamente.

Ante las dificultades para encontrar relieve por la junta de la ACCA, y en virtud del convenio firmado por ambas entidades, en 2019 la ACCA se integró como vocalía estudiantil del COAMB, tarea que se ha visto gravemente afectada por la irrupción de la pandemia de la covid-19.