El Estado de Nueva York ha sufrido varios episodios extremos debido al cambio climático. En junio de este año, aprobó la “Ley de protección del clima y el liderazgo climático del Estado de Nueva York“, que trata de mitigar los efectos que conlleva la crisis climática sobre el bienestar económico, la salud pública, los recursos naturales y el medio ambiente, y que puede considerarse una de las más ambiciosas llevadas a cabo a nivel mundial.

La ley fue aprobada el pasado 20 de junio y comienza recordando los efectos adversos del cambio climático sobre los ciudadanos y sobre los ecosistemas de los que dependen. Ante esta situación, el texto asume que:

“La gravedad del cambio climático actual y la amenaza de cambios adicionales y más severos se verán afectadas por las acciones llevadas a cabo por Nueva York y otras jurisdicciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.”

El texto parte de los informes y alertas de la comunidad científica del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y del US Global Change Research Program (USGCRP), que instan a los países industrializados a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 80% por debajo de los niveles de 1990 para 2050, con el fin de estabilizar las concentraciones equivalentes de dióxido de carbono en 450 partes por millón, el nivel requerido para mantenerse dentro del objetivo de 2 °C acordado en el Acuerdo de París (COP21).

Puedes leer el artículo íntegro original y todos los detalles sobre la nueva ley de Nueva York en el blog de Terraqui. Despacho de derecho ambiental.